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Derechos Humanos Seguridad corporativa

Seguridad Corporativa

Seguridad Corporativa

Apostamos por las más estrictas normas en tema de seguridad corporativa

Tenemos presencia en más de 40 países y llevamos a cabo operaciones en áreas sensibles, por lo que es necesario que la función de seguridad corporativa acompañe a las múltiples actividades de la empresa.

La importancia estratégica de las infraestructuras del sector energético las expone a los riesgos inherentes al terrorismo o los derivados de conflictos bélicos, por lo que su protección debe realizarse en colaboración con empresas privadas de seguridad y fuerzas y cuerpos de seguridad públicas.

Mediante la Política de protección de activos tangibles e intangibles asumimos el compromiso de proteger a las personas, los intereses, los bienes y el conocimiento de la compañía. Además, establece el compromiso y los principios que deben guiar la actividad de seguridad corporativa respetando los derechos humanos y regulando el uso de armas en la vigilancia y protección de las personas.

Desde 2014, hemos reforzado este compromiso adhiriéndonos formalmente a la iniciativa internacional “Principios Voluntarios en Seguridad y Derechos Humanos (PVSDH)”, con el objetivo de garantizar la seguridad de las operaciones en zonas sensibles y de conflicto, a través de procedimientos de trabajo que garanticen el respeto de los derechos humanos.

Implantar estos principios implica: 

  • Gestionar los riesgos en seguridad: disponer de una metodología de valoración de riesgos de seguridad que permita identificar las posibles amenazas a las que nos enfrentamos en el desempeño de nuestras actividades.
  • Seleccionar a los proveedores de seguridad: incluimos unas exigencias mínimas de comportamiento ético y social dentro de los criterios de selección de proveedores de seguridad.
  • Incluir cláusulas específicas en los contratos: los contratos que firmamos con las fuerzas privadas de seguridad incluyen específicamente cláusulas en las que se exige el cumplimiento de nuestra Política de Respeto a los Derechos Humanos.
  • Formación en Derechos Humanos: En Repsol, además de la capacitación que impartimos al personal propio, exigimos a las compañías de seguridad privada que los empleados que prestan servicios en nuestras instalaciones estén formados en derechos humanos.

El 100% del personal de seguridad propio ha recibido capacitación formal en derechos humanos.

Realizar controles a nuestros proveedores de seguridad: Supervisamos los servicios de seguridad para identificar hechos irregulares que pudiesen originar abusos de los derechos humanos.

Disponer de canales de comunicación: nuestros empleados, contratistas o cualquiera de las partes interesadas pueden comunicar hechos que sean considerados vulneraciones de los derechos humanos o incumplimientos de leyes.

Operaciones en áreas sensibles

La importancia estratégica de las infraestructuras energéticas las hace vulnerables a riesgos inherentes al terrorismo o aquellos derivados de conflictos bélicos. 

En este tipo de operaciones, adoptamos medidas acordes con la situación de la zona donde se opera, lo que supone hacer más énfasis en la seguridad de las personas durante sus viajes y desplazamientos, y en la integridad de las instalaciones. 

Para la protección de las instalaciones, nuestra Política de Seguridad Corporativa rechaza con carácter general el uso de armas de fuego por parte de los contratistas de seguridad privada, a excepción de las zonas de grave riesgo o en aquellas en las que la legislación nacional lo impone. 

Una adecuada gestión de la seguridad corporativa refuerza la confianza de nuestro entorno y empleados. 

Se realiza cada cuatro meses un informe sobre la situación de seguridad en los países donde opera la compañía. Además se actualizan y revisan periódicamente los planes d emergencia y evacuación en los países donde la compañía opera. 

Una adecuada gestión de la seguridad corporativa refuerza la confianza de nuestro entorno y empleados. 

La prevención, nuestra mejor herramienta

La interrupción de la actividad en un complejo industrial o en una operación de exploración y producción, la pérdida del conocimiento de un proyecto, o el daño que nuestras personas puedan sufrir al encontrarse en una zona de conflicto o inestabilidad social son hechos que conllevan un alto coste, y cuyas consecuencias son difíciles de calcular. Con el fin de minimizar esos efectos, la seguridad corporativa dedica buena parte de sus esfuerzos a tareas de prevención. Entre ellas, evaluación de riesgos, así como acciones de información, divulgación y disuasión. Según los resultados obtenidos en las evaluaciones de riesgos, preparamos planes de emergencia, crisis y evacuación. Contemplan las recomendaciones a seguir ante situaciones críticas: creación de comités de crisis, protocolos de actuación ante amenazas de bomba o toma de instalaciones, medidas de autoprotección de empleados en caso de privación de su libertad o extorsión, planes de emergencia familiar o evacuaciones. La formación y la sensibilización en materia de derechos humanos y la consiguiente capacidad de respuesta ante situaciones imprevisibles juegan un papel fundamental en la adecuada gestión de los riesgos de seguridad. Así, nuestros empleados, en particular aquellos encargados de seguridad corporativa, reciben formación específica, tanto en la normativa de la compañía como en contenidos de Derechos Humanos.