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Derechos Humanos Mecanismos de reclamación

Mecanismos de Reclamación

Mecanismos de reclamación

Contamos con canales de comunicación para que nuestras partes interesadas puedan hacernos llegar cualquier asunto relacionado con derechos humanos.

Nuestros canales y mecanismos locales responden y se adaptan al entorno local y al contexto de cada operación. Los mecanismos de reclamación de las operaciones deben estar diseñados sobre la base de una participación informada y ser eficaces, es decir, legítimos, accesibles, predecibles, equitativos, transparentes, compatible con los derechos humanos, basados en el diálogo y una fuente de aprendizaje continuo para la compañía. 

Creemos que la puesta en marcha de mecanismos de reclamación eficaces en nuestras operaciones contribuye a la identificación temprana de preocupaciones y quejas, facilitar una intervención y resolución rápida y por tanto prevenir impactos en los derechos humanos y conflictos. 

Son muchos los beneficios de los mecanismos de reclamación operacionales:

  • Suponen un menor coste para las comunidades. 
  • Atienden a un mayor número de beneficiarios. 
  • Buscan soluciones consensuadas para que la resolución de las reclamaciones satisfaga a ambas partes y se reduzcan las controversias. 

En definitiva, creemos que un mecanismo de reclamación local eficaz contribuye a fortalecer las relaciones entre la empresa y la comunidad. 

Internamente además, suponen la mejora operativa continua a partir de las lecciones aprendidas lo que hace que las reclamaciones se reduzcan. 

Las reclamaciones sobre derechos humanos pueden abordar cuestiones relativas a, por ejemplo, la igualdad de oportunidades, la no discriminación, el acoso, la salud o la seguridad de las personas que quedan integradas dentro de las reclamaciones ambientales, sociales y laborales. 

Estamos poniendo en marcha diversos proyectos a nivel local para la revisión de la eficacia de estos mecanismos, existentes en nuestras operaciones, en línea con los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos de Naciones Unidas, lo que implica aspirar a que sean: 

  • Legítimos de confianza para los que están destinados. 
  • Accesibles: conocidos. Para ello, difundiremos los canales existentes de reclamación. 
  • Predecibles: claros y fáciles de usar. 
  • Equitativos: de acceso razonable, para que el proceso de reclamación se pueda hacer en condiciones de igualdad, con plena información y respeto. 
  • Transparentes: que mantengan informadas a las personas directamente afectadas de la evolución de los procesos de reclamación.
  • Compatibles con los derechos: que sus resultados garanticen la protección de la privacidad de las personas y la confidencialidad del proceso. 
  • Una fuente de aprendizaje continuo: que el mecanismo vaya perfeccionándose y mejorando de manera continua. Las normas relativas a los derechos humanos se reflejan cada vez más en los compromisos asumidos por empresas como Repsol, en forma de códigos de conducta, normas de funcionamiento, acuerdos marco, etc. 

Estas iniciativas deben garantizar la existencia de canales a través de los que las partes afectadas o sus representantes legítimos planteen sus inquietudes cuando consideren que se han incumplido los compromisos. Desde Repsol entendemos que la legitimidad de este tipo de iniciativas puede verse en entredicho si no se establecen esos mecanismos, y por eso nosotros sí disponemos de ellos con el fin de fomentar la rendición de cuentas y contribuir a reparar las consecuencias negativas de nuestras actividades sobre los derechos humanos.

Funciones de los mecanismos de reclamación

Los mecanismos de reclamación de nivel operacional, en general, desempeñan dos funciones esenciales en relación con la responsabilidad de las empresas como Repsol a la hora de respetar los derechos humanos: 

En primer lugar, contribuyen a determinar las consecuencias negativas sobre los derechos humanos. Además, ofrecen un cauce para que las personas directamente afectadas por sus operaciones expresen su preocupación cuando consideren que están sufriendo o van a sufrir consecuencias negativas. Analizando las tendencias y las pautas de las denuncias, las empresas también pueden identificar problemas sistémicos y adaptar sus prácticas en consecuencia.

En segundo lugar, estos mecanismos permiten que la empresa se ocupe de los daños detectados y repare las consecuencias negativas, de forma temprana y directa, a fin de evitar daños mayores o una escalada de reclamaciones. Estos mecanismos no requieren que la denuncia o la reclamación se basen en una presunta violación de los derechos humanos para que pueda plantearse, ya que su objetivo específico es identificar cualquier preocupación legítima de los posibles afectados. Si no se identifican y tratan a tiempo estas preocupaciones, pueden derivar en conflictos y violaciones de derechos humanos más graves.

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