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Energía y cambio climático Estrategia de carbono: Trabajando por un futuro de bajas emisiones

Estrategia de carbono: Trabajando por un futuro de bajas emisiones

Nuestra estrategia para combatir el cambio climático

Dando un paso hacia un futuro más bajo en emisiones. La energía es necesaria para realizar cualquier actividad de nuestra vida diaria. Por eso, utilizarla de forma eficiente y responsable es clave para alcanzar un modelo energético sostenible en el futuro.

Nuestro objetivo

Uno de los pilares de nuestra estrategia es impulsar aquellas iniciativas que a lo largo de todo el ciclo de vida de nuestros productos reducen la intensidad energética y, por tanto, las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. 

En nuestro plan actual de reducción de emisiones 2014-2020, tenemos el objetivo de reducir 1,9 millones de toneladas de CO2 equivalente. Durante 2014 y 2015, hemos impulsado acciones que han reducido 0,9 millones de toneladas de CO2 eq, lo que supone un grado de avance de aproximadamente el 45%. 

En concreto en 2015 hemos realizado más de 140 acciones de inversión y de mejora operativa distribuidas en todas las operaciones de la compañía, que nos ha permitido reducir 361 kilotoneladas de CO2 eq, que corresponde a un ahorro de algo más de 5 millones de GJ. 

Estas acciones han consistido fundamentalmente en proyectos de integración energética de unidades, optimización del consumo de vapor, mejoras de aislamiento, modificaciones en hornos, instalación de motores de velocidad variable, así como acciones de reducción del gas enviado a antorcha y venteado. 

Llevamos muchos años trabajando en objetivos y planes para reducir la intensidad energética y de carbono de nuestras operaciones. El plan actual es la continuación del plan establecido para el periodo 2006-2013, en el que teníamos el compromiso de reducir 2,5 millones de toneladas de CO2. Superamos ampliamente el objetivo, alcanzando una reducción de 3,1 millones de toneladas de CO2 al final del periodo.

Evolución del objetivo estratégico de reducción de emisiones:

Evolución del objetivo estratégico de reducción de emisiones:
Planeamos invertir alrededor de 500 millones de euros en el período 2011-2020 a través de nuestros planes de emisiones de reducción de GEI y eficiencia energética en nuestras refinerías y plantas químicas.

Eficiencia energética

Consideramos la eficiencia energética como una de las vías de mayor potencial de mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). 


Perseguimos la eficiencia de nuestras operaciones 

Llevamos muchos años implementando medidas de reducción de energía en nuestras instalaciones a través de acciones de inversión y de mejora operativa. Haber puesto el foco en la eficiencia energética nos ha permitido no solo reducir nuestras emisiones GEI sino también disminuir nuestros costes operativos (alrededor del 60% de los costes variables de una refinería son costes energéticos). 

En Repsol nos comprometemos a mejorar de manera continua el uso de los recursos energéticos en nuestras instalaciones y actividades durante todo el ciclo de vida de las mismas, optimizando la tecnología y diseño de los procesos así como la operación de las instalaciones y apoyando la adquisición de productos y servicios energéticamente eficientes.

Estamos convencidos de que el desarrollo tecnológico es esencial para continuar reduciendo el consumo energético de nuestras instalaciones. Apostamos por llevar a cabo inversiones en innovación y tecnología, ahondando en la eficiencia energética y la sostenibilidad. 

Para formalizar la política energética y la visión de la compañía, así como fijar el seguimiento de metas y objetivos a corto, medio y largo plazo, dentro de un proceso de mejora continua, estamos impulsando la implantación progresiva de Sistemas de Gestión de Energía en todas nuestras actividades siguiendo los requisitos plasmados en la Norma Internacional ISO 50001. 

Contamos con ocho instalaciones (refinerías y plantas químicas) certificadas bajo esta norma. Además tenemos ocho plantas de fabricación y almacenamiento de lubricantes, asfaltos y especialidades certificadas en formato multi-site. 

Dentro de las medidas de eficiencia energética, hay que destacar las acciones llevadas a cabo para reducir las emisiones derivadas de la quema de gas en antorcha. Nuestra compañía lleva poniendo en marcha desde hace varios años acciones encaminadas a la minimización de estas emisiones mediante la recuperación de este gas y su uso como combustible para la generación de calor de proceso o la producción de electricidad. 

Es importante destacar que en junio de 2016 nos hemos adherido a la iniciativa Zero Routine Flaring by 2030 para colaborar con otras compañías del sector, gobiernos e instituciones en iniciativas de reducción de envío de gas a antorcha. 


Contribución a la eficiencia en el trasporte 

Fomentamos el desarrollo y comercialización de combustibles mejorados para el transporte que ayuden a nuestros clientes a conseguir una movilidad más eficiente y menos intensiva en emisiones de GEI. 

En Repsol consideramos imprescindible trabajar estrechamente con los fabricantes de vehículos, con el objetivo de desarrollar motores más eficientes e investigar en combinaciones de motor-combustible-lubricante más avanzadas que minimicen las emisiones de gases de efecto invernadero. 

En este sentido, los estudios de prospección sobre energía para el transporte llevados a cabo en nuestro Centro de Tecnología permiten definir proyectos de I+D que nos ayudan a analizar la competitividad de nuevos sistemas de propulsión en conjunción con diferentes fuentes de energía (combustibles fósiles y renovables) e identificar las soluciones más eficientes y económicamente sostenibles. Un ejemplo que surge de estos estudios en el proyecto Spain 2017.

Rol del gas. Reducción emisiones de metano

Consideramos el gas natural como la solución más eficiente para promover una transición estructurada a un futuro de bajas emisiones, de manera particular en el ámbito de la generación eléctrica. 

Las emisiones de CO2 por unidad energética asociadas al gas natural suponen aproximadamente la mitad que las asociadas al carbón, sin tener en cuenta la diferencia de rendimiento entre las tecnologías asociadas a estos combustibles, como ocurre en la generación de energía eléctrica. En este sentido, estamos bien posicionados respecto a nuestros competidores: nuestro portafolio de exploración y producción evoluciona hacia un mayor porcentaje de gas frente al de petróleo, alrededor del 65% de producción y el 75% de reservas son gas. 

El gas natural puede desempeñar un papel clave e inmediato en la reducción de las emisiones de combustibles fósiles, pero sólo puede desempeñar este papel si conseguimos reducir las emisiones de metano, debido a que su potencial de efecto invernadero es 25 veces superior al del CO2 en un horizonte de 100 años. 

La Agencia Internacional de la Energía determinó que la reducción de las emisiones de metano en las actividades de nuestro sector es una de las cinco principales oportunidades mundiales de mitigación de los gases de efecto invernadero necesarias para alcanzar el objetivo de 2 grados. 

A través de la implementación de las Environmental Performance Practices (EPP) de compañía, en Repsol hemos establecido programas “LDAR” (Leak Detection and Repair) para detectar fugas de metano y proceder a su reparación. Estas directrices constituyen un conjunto de estándares comunes con independencia del área geográfica en la que se opere y la legislación concreta de cada país. 

Normalmente aplicamos la metodología de LDAR híbrido, que incluye, por una parte, el uso de las cameras OGI (Optical Gas Imaging) para detección de las fugas y, en una segunda etapa, la utilización de los equipos de ionización de llama (FID) para la cuantificación de la tasa de emisión másica de CH4 y COVs.

Es importante destacar que en junio de 2016 nos hemos adherido a la iniciativa Climate and Clean Air Coalition Oil & Gas Methane Partnership initiative (CCAC-OGMP), para colaborar e impulsar la implementación de iniciativas de reducción de emisiones de metano.

Captura, Almacenamiento y Uso del Carbono (CCUS, por sus siglas en inglés)

Esta tecnología jugará un papel importante a largo plazo para la consecución de los objetivos de reducción a 2050. 

Aunque ya se han puesto en marcha varios proyectos pioneros, hay que superar una serie de obstáculos antes de que el CCUS pueda desplegarse a gran escala. Estos incluyen altos costes de capital y operación, falta de políticas estables e incertidumbre sobre la capacidad de almacenamiento geológico. 

La captura, almacenamiento geológico y uso de CO2 es un elemento en la política de reducción de las emisiones de CO2 en nuestra cadena de valor y su actuación se centrará en aquellos proyectos que sean económicamente viables, social y reputacionalmente aceptables. 

A largo plazo, la experiencia de la industria del petróleo y del gas en el desarrollo, despliegue y gestión de tecnologías a escala mundial contribuirá al despliegue no sólo del CCUS, sino también de otras tecnologías con bajas emisiones de carbono.

Carbon pricing

Apoyamos la fijación de precios de carbono como un marco de políticas que contribuirán a proporcionar una hoja de ruta clara para futuras inversiones y contribuir a alcanzar la ambición de 2ºC. 

Establecer un precio de carbono es una pieza fundamental en la senda de reducción de emisiones para alcanzar el ambicioso objetivo de limitar 2ºC el aumento de temperatura con respecto a los niveles pre-industriales, ya que fomenta la búsqueda de soluciones para reducir las emisiones de manera eficiente.

En muchos casos, las políticas de fijación de precios de carbono adoptan la forma de un sistema de comercio de emisiones (ETS), pero algunas jurisdicciones también han aplicado impuestos sobre el carbono. 

Además, el papel del sector privado en la fijación de los precios del carbono está creciendo. Incorporar el precio interno del carbono en las estrategias empresariales se está extendiendo, incluso en las regiones donde los precios del carbono no han sido legislados. 

De manera global, apoyamos la asignación de un coste para las emisiones de GEI en un contexto donde las leyes que rigen dicha preciación sean iguales para todos. 

En nuestros activos bajo legislación ETS, tenemos en cuenta los precios de carbono en todos sus nuevos proyectos e inversiones así como en las modificaciones que realizamos en operaciones existentes, lo que sirve como incentivo para incrementar la eficiencia energética y reducir las emisiones de CO2. En aquellos países donde no existe un mercado de CO2 regulado, se llevan a cabo estudios de sensibilidad a los proyectos y a nuestro portfolio, bajo distintos escenarios de precios de carbono.

Energía renovable

Las energías renovables desempeñarán un papel cada vez más importante en la contribución hacía un mundo de bajas emisiones. En Repsol llevamos a cabo una monitorización continua de las tendencias y últimas tecnologías desarrolladas en el campo de la energía renovable, tenemos presencia en proyectos de eólica offshore, invertimos en movilidad eléctrica y contribuimos a la reducción de emisiones en el downstream mediante la producción e investigación en biocombustibles. 

Además, siguiendo nuestro compromiso de suministrar energía de forma eficiente y sostenible, continuamos analizando nuevos proyectos en este campo.


Movilidad eléctrica:

Desde 2010 promovemos la movilidad eléctrica a través de la sociedad IBIL, participada al 50% por Repsol y por el Ente Vasco de la Energía (EVE), donde prestamos un servicio integral de recarga basado en energía 100% renovable, instalaciones y terminales inteligentes y un centro de control de la infraestructura. 

Actualmente contamos con más de 700 puntos de recarga operativos, tanto en el ámbito público como en el privado. La inversión aportada desde el inicio del proyecto ha sido de seis millones de euros. 

Adicionalmente, continuamos con la incorporación de la movilidad eléctrica al paddock de Repsol de los circuitos de MotoGP, gracias a la colaboración de Scutum (proveedor de la moto eléctrica) y de IBIL (encargado de la gestión del terminal de recarga). Scutum es una sociedad participada por Repsol desde el año 2014 a través del programa INNVIERTE3 , que se dedica al diseño, producción y venta de plataformas eléctricas y sistemas de extracción de baterías para motos eléctricas. 

Asimismo, continuamos con el programa de car-sharing corporativo con vehículos eléctricos, gracias al cual los 289 usuarios dados de alta en el servicio han recorrido en 2015 más de 30.000 kilómetros sin emisiones contaminantes.

Además, investigamos y generamos tecnologías para que las baterías de los coches eléctricos cada día se carguen más rápido y duren más.


Más información sobre Baterías de carga rápida y duradera


(3) El Programa INNVIERTE forma parte de la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología y de Innovación 2013-2020. Esta estrategia contiene los objetivos, las reformas y las medidas que deben adoptarse en todo el ámbito de la I+D+i con el fin de impulsar su crecimiento e impacto. El programa consiste en un acuerdo con el CDTI para la coinversión en pymes tecnológicas españolas del ámbito de las energías alternativas y la eficiencia energética. El compromiso de inversión conjunta es de 15 M, donde Repsol aporta 8,6 M y gestiona la cartera de empresas generada.


Biocombustibles:

También contribuimos a la reducción de emisiones de CO2 mediante el uso de biocombustibles, incorporando bioetanol en gasolinas y biodiesel y aceite vegetal (Vegetable Oil –VO) en gasoil.

Con respecto a la producción de biocombustibles nos focalizamos en dos líneas de acción: 

  • La promoción de proyectos de biocombustibles avanzados (a partir de materias primas no alimentarias, biomasa) con fuerte desarrollo tecnológico y elevada sostenibilidad. Aunque en la actualidad no hemos iniciado la producción de este tipo de biocombustibles, en el Centro Tecnológico de Repsol tenemos proyectos en fase de desarrollo, tanto por procesos biotecnológicos (fermentaciones avanzadas) como termoquímicos (pirólisis y procesado en unidades de refinería).
  • La producción en nuestras refinerías de Hydrotreated Vegetable Oil (HVO) o hidrobiodiesel que consiste en un aceite vegetal obtenido a partir de oleaginosas, tratado con hidrógeno y que forma parte de la formulación de los gasóleos. 

Hemos incrementado el porcentaje de biocombustibles incorporados a nuestras gasolinas y gasóleos: en los últimos años este porcentaje ha sido del 5,8% en España y en 2020 sobrepasaremos el 10%. 

En el Centro de Tecnología Repsol, estamos trabajando en el desarrollo de un biocombustible avanzado mediante su producción biológica a partir de materias primas renovables, como biomasa lignocelulósica.

Buscamos obtener moléculas con altas prestaciones en motores de ignición y compatibilidad con los combustibles fósiles actuales. Hemos estructurado el trabajo en dos grandes bloques:
  • Identificación y selección de microorganismos con buenas propiedades para degradar lignocelulosa.  
  • Diseño y construcción de una ruta metabólica sintética para la producción de la molécula objetivo en un microorganismo modelo.

Los resultados con una de las enzimas abren la puerta a la síntesis biológica de toda una familia de compuestos que, hasta ahora, no podían producirse de forma biológica. Los procesos biológicos suelen producirse en condiciones de reacción más suaves, dan lugar a menos productos secundarios o residuos y por todo ello suelen ser procesos con un menor impacto en el medioambiente. Por otro lado, tienen la ventaja de que pueden producirse a partir de materias primas renovables.